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Escribiendo a quien seras

Existe un habito antiguo que aparece en culturas y epocas muy diferentes: escribirte una carta a ti mismo, pensada para abrirse anos despues. Capsulas del tiempo enterradas por escolares. Cartas enviadas por empresas que prometen entregarlas dentro de una decada. Propositos de Ano Nuevo doblados en un sobre y olvidados en un cajon. El instinto parece casi universal - algo en nosotros quiere dejar un mensaje para una persona a la que aun no hemos conocido, que resulta compartir nuestro nombre y la mayoria de nuestros recuerdos.

Lo extrano es lo facil que resulta hacerlo para un desconocido mas adelante en el camino, y lo dificil que resulta con las personas que tenemos justo enfrente. Ensayamos conversaciones dificiles durante semanas y aun asi las estropeamos. Pero una carta a un yo futuro sale casi sin esfuerzo, sincera, quiza porque todavia no hay a quien decepcionar, ninguna reaccion que gestionar en tiempo real. No estas actuando para alguien con opiniones sobre ti. Solo dejas una nota para alguien que, con el tiempo, entendera exactamente lo que quisiste decir.

El extrano consuelo de la demora

La mayoria de los consejos son inutiles en el momento en que mas se necesitan. Dicho a un amigo en medio de una crisis, "esto pasara" suena a algo que se dice, no a algo verdadero. Pero esa misma frase, escrita de tu propio puno meses antes y abierta en el momento adecuado, funciona de otra manera. No es el consuelo de un desconocido. Es una prueba. Ya lo sabias una vez. Lo escribiste antes de necesitarlo, lo que significa que una parte de ti confiaba en que seria necesario.

Probablemente por eso las cartas que la gente se escribe a si misma acaban sonando, tan a menudo, mas amables que cualquier cosa que le dirian a un amigo que atraviesa lo mismo. No hay urgencia por arreglar nada, porque quien la lea ya estara al otro lado de aquello que estaba pasando cuando la escribio. Todo lo que la carta tiene que hacer es recordarle que llego hasta alli.

Creemos que hay algo que vale la pena tomar prestado de este habito, incluso fuera de el. Una carta no tiene por que ir dirigida a la version de ti dentro de seis meses. A veces escribir como si le hablaras a un yo que aun no has llegado a ser es simplemente una manera de ser mas amable con el yo que eres ahora mismo - paciente con lo que todavia no entiendes, y dispuesto a confiar en que llegaras a hacerlo.